La importancia del compliance integral

Un comentario habitual en las primeras reuniones con nuestros clientes es que cada vez son más numerosas las normas que ha de cumplir una empresa o una organización. Además, que estas normas cada vez exigen un mayor desarrollo de las previsiones que se han de cumplir. En este escenario, el objetivo del presente post, es exponer la importancia del compliance integral para paliar esta situación.
¿Qué significa el compliance integral? Desde BLC entendemos que el compliance no es sólo la vía para prevenir la comisión de delitos, así como para que la persona jurídica quede exenta de responsabilidad penal. Este es uno de los objetivos fundamentales, pero no el único.
El compendio de normas aplicables a las empresas hace que sea necesario utilizar la metodología propia de los programas de compliance para el cumplimiento de las mismas por medio de una metodología más ágil y flexible:
  • Análisis de la situación de la empresa.
  • Normativa que le resulta de aplicación.
  • Índice de cumplimiento de dicha normativa.
  • Adopción de medidas para el cumplimiento de las normas.
  • Difusión de las medidas y formación al personal.
  • Establecimiento de políticas de control.
  • Medidas de actualización e implementación constante de las políticas de compliance.
Como indicábamos al inicio de este post, el compliance no es solo prevención de delitos, sino que es aplicable a la protección de datos, a los riesgos laborales, a la preservación del medio ambiente, al registro horario, a la prevención de blanqueo de capitales, a la ciberseguridad, a la tributación, etc. En este sentido, es fundamental poder realizar un análisis global y detallado del estado de situación de la empresa con el fin de poder establecer medidas que te permitan reducir riesgos en el desarrollo de la actividad empresarial, así como ser capaz de acreditar el cumplimiento normativo cuando sea necesario.